Leer mientras se viaja te ayuda a convertirte en un auténtico viajero lector

A mí, que me gusta leer y me encanta viajar, no me resulta difícil escoger una buena novela para amenizar las vacaciones. Siempre he considerado que leer mientras se viaja es un placer. Sin embargo, hace un par de años descubrí una manera todavía más eficiente para juntar mis dos pasiones y me convertí en un viajero lector.

Sí. Lo sé. Esto puede parecer una perogrullada (o una tontería, según se mire). Pero espera, sigue leyendo porque estoy convencido de que te va a encantar este nuevo concepto: leer mientras se viaja mola, pero si además utilizas la lectura para organizar el viaje, entonces disfrutarás el doble.

El viajero lector: concepto

leer mientras se viaja


Conocer la historia es el primer paso

En mi caso, esto ocurrió casi por casualidad, hace un par de años, cuando estuvimos de vacaciones en Birmania. Una amiga (hola Diana), que ya había estado por allí, nos recomendó una novela que nos ayudó a comprender gran parte de la historia de un país que para nosotros era completamente desconocido.

El Palacio de Cristalleer mientras se viaja nos ayudó a descubrir los usos y costumbres que encontramos a lo largo de nuestro recorrido. También nos llevó a comprender el antes y el después del paso de los ingleses por el país y, por último pero no por ello menos importante, nos obligó a ponernos una serie de objetivos que consideramos obligados (a saber):

  • Visitar el Palacio de Cristal, última morada de los reyes de Birmania (antes de la invasión inglesa), en Mandalay.
  • Conseguir hacer la foto de la portada. No fue posible por múltiples circunstancias que ahora mismo no vienen al caso. Eso sí, recorrimos ese puente de un lado al otro. [Para más datos, es el puente de madera de teca más largo del mundo].

Pero entonces quieres más

En ese momento, con el gusanillo del viaje encima, ya no teníamos otro tema de conversación. Además, ¡parecía que las vacaciones no llegan nunca!

leer mientras se viaja

De repente, sin saber muy bien como, apareció en nuestras manos esta fantástica novela gráfica: crónicas birmanas. En ella, el marido de una cooperante de médicos sin fronteras, cuenta el día a día de un extranjero en el país, gobernado por un regio régimen militar.

Curiosa y reveladora nos abrió la mente con respecto a la historia más reciente del país. ¿Eso que leíamos era lo que nos íbamos a encontrar nada más bajar del avión? ¡Estábamos deseando descubrirlo!

Esta fue la primera novela gráfica que recuerdo haber leído. Tengo que decir que la disfruté mucho. Haz clic sobre la imagen para leer una reseña sobre la novela.


Y para el viaje, ¿qué me llevo?

Ya os he dicho que leer mientras se viaja es doble placer, sobre todo si lo haces leyendo una novela ambientada en el lugar. Al menos eso es lo que aprendí en Birmania porque mi madre (aprovecho para saludarla: ¡hola mamá!), es mi librera particular (además de ser la agenda familiar que te recuerda los cumpleaños de tías/tíos/primas/primos; como Facebook pero en persona).

leer mientras se viaja

Fue ella quien, haciendo alarde de una envidiable memoria, recordó que hacía unos años había leído una novela sobre Birmania. Por supuesto, no se equivocaba.

El afinador de pianos cuenta la historia de un hombre tranquilo y trabajador que es contratado para viajar a la colonia inglesa (allá por el mil novecientos algo). ¿Qué se le ha perdido allí? Pues un piano de cola que, por culpa de la humedad de la selva, tiene que ser afinado. El por qué de esta extravagancia prefiero no adelantarla (por si lo quieres leer).

Su lectura, que me acompañó durante todo el viaje, ayudó a que el recorrido fuera redondo.

Por supuesto, también ayudó una más que perfecta organización previa (más realista). Pero no, este no es un blog de viajes…


Ya, pero… a la vuelta, ¿qué?

leer mientras se viajaPues a la vuelta siempre puedes encontrar algo más, por supuesto. Ya con el álbum de fotos bajo el brazo, mi madre reapareció con otra novela más. Después de recomendarme El afinador de pianos, se había quedado con la copla y no paró hasta encontrar otra novela que descansaba en la estantería de su biblioteca particular.

En Un lugar llamado nada, Amy Tan cuenta la historia del secuestro de un grupo de viajeros que recorren el país. La novela está narrada, curiosamente, por el espíritu de un fantasma que acompaña al grupo. Un punto de vista diferente donde lo haya, no lo voy a negar.

¿Lo mejor de todo? ¡Descubrir que tengo una foto prácticamente igual a la de la portada!


Pero… ¿Sirve esto de ser viajero lector?

¡Por supuesto que sí! La lista de beneficios es inmensa. A saber:

  • Prepararás la ruta con muchas más ganas.
  • Entenderás mil veces mejor todo lo que estás a punto de descubrir.
  • Quizás incluso te desvíes para visitar un lugar maravilloso que no aparece en las guías pero sí en la novela que estás leyendo.
  • Tendrás la oportunidad de hacerte el listillo con los guías.
  • Disfrutarás el doble, el triple o incluso más cuando, de repente, te plantes en los escenarios de las historias que has leído. Mola mucho.
  • Tus sensaciones serán más intensas
  • Viajarás dos veces. Primero con la imaginación y, después, físicamente.
  • Ampliarás tus horizontes.
  • Te animará a viajar todavía más.
  • Y recuerda: leer mientras se viaja será como una segunda recompensa.

Otros sitios donde he puesto en práctica la técnica del viajero lector

El año pasado viajé a San Petersburgo y Moscú. Ya os hablé de Una pasión Rusa aquí. Con esa novela, no solo disfruté enormemente con su protagonista, Lina Codina, sino que también pude entender mucho más de la historia del lugar.

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Imaginaros que, en Moscú, tuve la oportunidad de fotografiarme frente a la Lubyanka (la antigua KGB). De no haber leído la novela, aquel no habría sido más que un edificio más. Sin embargo, la emoción fue mil veces más intensa al saber que Lina había sido torturada hasta la extenuación en aquel mismo lugar.

También tuve la oportunidad de visitar la tumba de Prokofiev, el marido (o en realidad ex-marido) de Lina Codina.

Y sí. Aquel fue mi objetivo particular para ese viaje. El lugar no es fácil de encontrar, ni mucho menos, pero os animo a buscarlo si es que tenéis la oportunidad de visitar Rusia. El secreto es sonreírle al guardia de la entrada y pronunciar “Prokofiev” con vuestro mejor ruso. Él os guía.


¿ Leer mientras se viaja o ser un lector viajero ?

¿En serio no te he convencido todavía?
¡Tienes que hacer las dos cosas! 

Yo ya estoy pensando en mi próximo viaje, ¿y tú? ¿Dónde quieres ir? ¡Cuéntamelo y pensamos juntos tu estrategia para convertirte en un auténtico viajero lector!

¿Te ha gustado? ¿Eres como yo? ¿Piensas que leer mientras se viaja es la manera de disfrutar el doble?  ¡Cuéntamelo! Contacta conmigo, comenta esta entrada, cuéntamelo en Facebook… ¡donde quieras!

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2 comentarios en “Leer mientras se viaja te ayuda a convertirte en un auténtico viajero lector

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