Mis recetas literarias

Mis recetas son fáciles de cumplir, se dispensan en librerías, y no caducan

Desde la recomendación de una novela que no te puedes perder, hasta cómo puedes encontrar tiempo para leerla y, lo mejor de todo, sacarle provecho de maneras que, ahora mismo, ni te imaginas. Aquí las tienes:

  • Vitaminas que se leen: la A es buena para la vista, la D es necesaria para los huesos. Las que yo te receto tienen forma de novela, y no te las puedes perder. A veces son grandes, lo sé. Pero no hace falta que las tragues, basta con que te entren por los ojos. Dicho de otro modo, estas son mis recomendaciones literarias.

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  • Cada maestrillo tiene su librillo: aprendí en la facultad que la experiencia es la madre de la ciencia, así que me he propuesto indagar qué vitaminas receta gente como tú. A fin de cuentas, no hay mejor remedio que el de la abuela.

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  • Refranes y literatura: soy fanático de los dichos populares. Descubre lecturas a través de ellos.

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  • Consigue tiempo para leer: encuentra consejos para que en tu día a día tenga cabida lo que más te gusta: la lectura.

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  • Innovando que es gerundio: ideas y ocurrencias para que unas tus pasiones. Podrás ser el alma de la fiesta, encontrarás ideas para disfrutar de los viajes, para sacar a tu familia a dar un garbeo…

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¿Todavía no te he convencido?

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